Aukeratutako atala ◊ Informes ◊

• Domingo, Junio 16th, 2013

El informe “Lakarra a examen” elaborado por nuestra asociaci√≥n sigue rompiendo todos nuestros datos de la web. Se ha triplicado el n√ļmero de visitas, p√°ginas vistas y clics y en abril y mayo ha habido 18.000 visitas, 240.000 p√°ginas vistas y¬† 500.000 ziztadas que decimos en euskera.

Prueba de ello es que si escribimos en Google Joseba Lakarra lleva más de un mes entre los primeros lugares. De los 19 puntos que tiene el informe, los más leídos son los siguientes:

15. Algunas propuestas chocan frontalmente con la cultura vasca, la historia y hasta con el genio del idioma: ogia = carne de perro?? http://euskararenjatorria.net/?p=8414

13. Algunas etimologías incurren en serios anacronismos. presepre > *barzepre > *bazper > bazter??

http://euskararenjatorria.net/?p=8406

12. Algunas evoluciones propuestas son ins√≥litas. *goi-bar ‚Äėarriba-debajo‚Äô > *gwibar > *bi-z-bar > bizkar ??

http://euskararenjatorria.net/?p=8388

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• Lunes, Abril 29th, 2013

En capítulo 13 se mencionan algunos graves anacronismos de algunas de sus propuestas:

13. Algunas etimologías incurren en serios anacronismos

Seg√ļn Lakarra la palabra bazter proviene del lat√≠n praesepe ‚Äėpesebre‚Äô por intermedio del castellano antiguo presepre, con una evoluci√≥n presepre > *barzepre > *bazper > bazter (Lakarra 2011:105). Solamente por razones sem√°nticas resulta problem√°tica esta propuesta, ya que bazter tiene el significado principal de ‚Äėesquina‚Äô, ‚Äėorilla‚Äô, de los que se derivan los secundarios de ‚Äėrinc√≥n‚Äô, ‚Äėcampo‚Äô, ‚Äėtierra de labor‚Äô. Es verdad que en lat√≠n praesepe ten√≠a las acepciones de ‚Äėestablo‚Äô, ‚Äėhabitaci√≥n‚Äô y que de ah√≠ cabr√≠a plantear una evoluci√≥n hacia ‚Äėlugar‚Äô. Esto plantea no obstante muchos problemas, porque los testimonios m√°s antiguos en toponimia parecen apuntar que el sentido de ‚Äėesquina‚Äô es el primitivo.

Uno de los puntos m√°s d√©biles de la hip√≥tesis de Lakarra es un detalle cronol√≥gico. Se nos dice que presepre es un t√©rmino del castellano antiguo sin darnos fechas exactas ni precisar en qu√© textos conocidos se utilizaba esa forma. A partir de una informaci√≥n tan exigua podr√≠amos deducir que por ¬ęcastellano antiguo¬Ľ se estar√° refiriendo al hablado en la Edad Media entre los siglos X-XIV. Sin embargo, no hemos podido encontrar ninguna cita de presepre en el Corpus del Nuevo Diccionario Hist√≥rico del Espa√Īol (CNDHE), base de datos de la lengua castellana m√°s completa en este momento, y lo que m√°s se registra es pesebre[1], cuya primera cita se produce en 1200 en La Fazienda de Ultra Mar de Almerich. Paralelamente, si acudimos al DGV observamos que la primera cita de un caso del vasco bazter procede de 1070, en un top√≥nimo Bazterrecoa del archivo del monasterio de Iratxe.

Esto quiere decir que bazter ya estaba totalmente formado para el siglo XI y seguramente llevaba bastante tiempo as√≠. Tenemos por tanto una incongruencia. ¬ŅC√≥mo es posible que pesebre o su enigm√°tica variante presepre entrase en el euskera y se convirtiera tan r√°pidamente en bazter sin dejar indicios de pasos intermedios, a trav√©s de transformaciones fon√©ticas harto complejas? La palabra vasca ser√≠a adem√°s 130 a√Īos m√°s antigua en la documentaci√≥n que su supuesto antecedente castellano. No se explica tampoco que en el riojano Gonzalo de Berceo, influido por el vasco, existiera tambi√©n pesebre (CNDHE) sin experimentar grandes cambios respecto a su antecedente latino praesepe, y en el euskera se hubiese producido semejante transformaci√≥n. Estamos ante contradicciones de extrema gravedad.

Pero nos queda la pregunta fundamental a la que el profesor vizca√≠no no ha dado todav√≠a respuesta: ¬Ņc√≥mo es posible que tras supuestamente un breve periodo de mete√≥rica transformaci√≥n, bazter lleve como m√≠nimo un milenio entero sin haber modificado ni un fonema su estructura? ¬ŅA qu√© se debe que los pr√©stamos llegados del lat√≠n o el romance viviesen dram√°ticas modificaciones para integrarse en el l√©xico vasco, y que a continuaci√≥n se quedasen congelados sin alterarse apenas hasta ahora? A nuestro juicio √©sta es una de las irregularidades m√°s injustificables de toda la teor√≠a, suficiente para dudar de su coherencia l√≥gica.

Tres cuartos de lo mismo sucede con *abedulki ‚Äėtrozo de abedul‚Äô > *abeulki > *abulki > aulki ‚Äėsilla‚Äô (Lakarra 2011: 105). En este caso no se aporta dato etnogr√°fico alguno de que las sillas de los vascos primitivos fueran exclusivamente de madera de abedul, ni se ofrecen paralelos sem√°nticos en otras lenguas. Tampoco parece factible una simplificaci√≥n fon√©tica tan radical sin dejar rastro de pasos intermedios en la documentaci√≥n. Adem√°s el castellano abedul es una palabra tard√≠a, que no aparece hasta mediados del siglo 1745 en el Viaje a Galicia de Fray Mart√≠n de Sarmiento (CNDHE), y que desciende del lat√≠n betulla. Aunque abedul existiera desde mucho antes, *abedulki s√≥lo se habr√≠a podido formar recientemente y con escaso tiempo para evolucionar a aulki. Seg√ļn el DGV aulki aparece desde los primeros textos vascos tal y como lo conocemos ahora, lo cual va radicalmente en contra de la propuesta de Lakarra.

Otro caso parecido es el de la etimolog√≠a para aiher ‚Äėpropensi√≥n‚Äô, ‚Äėinclinaci√≥n‚Äô y ‚Äėodio‚Äô, que Lakarra hace venir del franc√©s craindre (Lakarra 2009a: 580), sin aportar referencia alguna a si esta forma estuvo en uso en un momento anterior a la aparici√≥n de aiher, datos inexcusables para justificar la etimolog√≠a. El DGV recoge por el contrario la teor√≠a apuntada por G. B√§hr y aceptada finalmente por Mitxelena de que aiher tuvo en principio el valor topogr√°fico de ‚Äėinclinaci√≥n‚Äô, ‚Äėpendiente‚Äô, cit√°ndose el top√≥nimo aragon√©s Ayerbe. Esta interpretaci√≥n es seguida por Morvan, quien se√Īala que el nombre de la villa de Ayherre y otros top√≥nimos parecen demostrar la anterioridad del sentido topogr√°fico frente al pasional de aiher (Morvan 1988: 1199). Dado que tanto Ayerbe como Ayherre surgen en citas medievales, de nuevo nos encontramos ante una seria incongruencia.

¬ŅC√≥mo es posible que palabras eusk√©ricas estabilizadas desde hace un milenio desciendan de t√©rminos romances que como m√≠nimo se empleaban en las mismas fechas, o que incluso pueden ser posteriores? ¬ŅD√≥nde est√°n los pasos intermedios, y por qu√© en estos casos se produjo una evoluci√≥n tan trepidante del romance al euskera, hasta el extremo de que bazter o aulki aparezcan antes que sus supuestos antecedentes rom√°nicos? Creemos que √©ste es uno de los puntos m√°s inveros√≠miles de la teor√≠a de Lakarra, que no tiene en cuenta principios diacr√≥nicos elementales.

Las incongruencias temporales no se limitan al campo de los supuestos pr√©stamos, sino que se extienden al l√©xico patrimonial, a veces con resultados ‚ÄĒperm√≠tasenos la expresi√≥n‚ÄĒ abracadabrantes. Para esne se ofrece la etimolog√≠a *behi-seni-edabe (‚Äėbebida o p√≥cima del ni√Īo de la vaca‚Äô) > *(b)eh(i)-s(e)n(i)-e(d)a(b)e > *e(h)sn-eae > esne (Lakarra 2011: 106). Aparte de que a nivel fon√©tico se propone un proceso de evoluci√≥n extraordinariamente complicado y por tanto poco probable, a nuestro juicio se est√° cayendo en el abuso de mezclar palabras de diferentes √©pocas.

Behi aparece desde los primeros textos y la toponimia medieval en todos los dialectos, seni se observa solamente en la onom√°stica aquitana hace dos mil a√Īos, siendo sehi/sein sus descendientes en euskera moderno, y edabe es una palabra s√≥lo del √°rea occidental, cuya primera cita seg√ļn el DGV se registra en el diccionario de Landuchius a mediados del siglo XVI. Creemos que en este caso se est√° intercalando una palabra bimilenaria del l√©xico aquitano entre dos que pertenecen a fechas m√°s recientes. Es poco probable que las tres formas convivieran en un mismo momento temporal. Si admiti√©ramos tal extremo, nos encontrar√≠amos ante el ins√≥lito hecho de que behi y edabe no habr√≠an experimentado cambio alguno a lo largo de los milenios y seni por el contrario s√≠. La incongruencia de la propuesta salta a la vista. Adem√°s, ¬Ņen qu√© tiempo y estado de la lengua se sit√ļa *behi-seni-edabe? ¬ŅEn el preprotoeuskera, protoeuskera, euskera arcaico, euskera medieval?


[1] Las b√ļsquedas nos han aportado tambi√©n presebre en 1276 y 1467, y presepe en 1411.

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• Domingo, Abril 28th, 2013

En el capítulo 11 se critita que no de importancia a la toponimia aquitana:

11. El método de trabajo de Lakarra no parece dar importancia a los datos de la onomástica aquitana

Para eihar se propone una evoluci√≥n desde el lat√≠n cremare ‚Äėquemar‚Äô (Lakarra 2011: 106). No se dice nada acerca de la aparici√≥n en la Tabula Contrebiensis del antrop√≥nimo [ ]eihar, un√°nimemente aceptado como vasco arcaico por la presencia de H. La semejanza entre este nombre de persona y la palabra vasca al menos merecer√≠a alg√ļn tipo de reflexi√≥n. Para admitir como posible la etimolog√≠a de Lakarra, como m√≠nimo se deber√≠a demostrar que este nombre, datable con seguridad en el a√Īo 87 a.C., no tiene relaci√≥n alguna con el eihar vasco, ya que si hubiese alguna vinculaci√≥n por peque√Īa que fuera, la hip√≥tesis de un pr√©stamo latino quedar√≠a anulada al instante. Junto a todo lo dicho, ya s√≥lo por razones fon√©ticas la evoluci√≥n cremare > eihar es harto improbable.

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• S√°bado, Abril 27th, 2013

El capítulo diez critica que Lakarra no tome en cuenta todas las variaciones de los dialectos:

10. Lakarra no parece trabajar con todas las variantes dialectales de una palabra

Es costumbre sistemática que este investigador tome la palabra que procede a reconstruir atendiendo sólo a su forma batua, desentendiéndose de las diversas variantes empleadas en los dialectos. Por ejemplo, el verbo inarrosi se hace derivar de *e-da-ra-non-tz-i (Lakarra 2011: 108). Sin embargo, no se dice nada de la gran cantidad de variaciones que tiene este verbo, ni se explican las causas de tanta variabilidad.

Si tomamos el DGV encontramos las siguientes formas: iharrosi (ANerro, L-ain, BN; SP (-rroztea), Lar, VocBN, Dv, H), iharrausi (L, S; Arch VocGr, G√®ze, H (BN)), inarrausi (i√Ī- H), iharrautsi (Lecl), inhaurretsi (-rrestea H (BN)), irardausi (V-ger-m; Aq 1440, H (G)), iardausi (Lar, A√Ī, H (V, G)), inarrusi (inh- Dv, i√Ī- Lar, A√Ī, H (V)), iharrusi, intarrosi (-th- BN-mix), inarrotsi (AN), iharrotsi, inhaurrosi, ilarrosi (AN; Aq 748 (-ll-, AN), LE Urt voc, H (AN)), idarrausi (Sal, R), idarratsi, inarrostu, irandausi (?), inaurrasi (Aq 1440 y 1470), illerrosi (AN-ulz), illorrosi, i√Īardausi (V, G, AN; A√Ī), igardausi (V-ger), igurdausi (V-arr-oroz), irdarausi (V-ple-arr-oroz), idarrosi (Sal; ZMoso 71), idardausi (V-m), jardausi (V-ger), ierrutsi (G-nav), iorrutsi (G-nav), iyerrautsi (G-nav), iyerrotsi (G-nav), ligurdausi (V-arr).

Consideramos que cualquier estudio etimológico debe tener en cuenta todas las presentaciones bajo las que aparece una palabra, y que cualquier protoforma que se postule debe poder dar explicación lógica a todas las variantes. De lo contrario estaríamos cayendo en peligrosas simplificaciones, así como en una falta de rigor científico inadmisible.

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• Viernes, Abril 26th, 2013

En el cap√≠tulo octavo se habla sobre la falta de coherencia con el estado del protoeuskera de hace 3.000 a√Īos:

8. El modelo reconstruido de preprotoeuskera no resulta coherente con el estado de las lenguas hace tres milenios

Atendiendo al punto de vista hist√≥rico-sem√°ntico, el panorama que nos ofrece la reconstrucci√≥n de las ra√≠ces CVC supuestamente genuinas no puede ser m√°s llamativo por lo rudimentario. Seg√ļn su modelo, el preprotoeuskera s√≥lo dispon√≠a de un reducido n√ļmero de palabras que expresaban ideas primarias: arriba, abajo, peque√Īo, negro, malo, crudo, poner, cerrar, macho, animal, etc. Ni rastro de conceptos complejos o abstractos, cosa que lo convertir√≠a en un idioma apto √ļnicamente para expresar mensajes elementales.

Si esta lengua reconstruida se habl√≥ seg√ļn se propone mucho antes del a√Īo 500 a.C., quiz√°s hace tres milenios, esto nos situar√≠a en los tiempos que la arqueolog√≠a ha denominado ¬ęBronce Final¬Ľ, con lo que el preprotoeuskera habr√≠a sido contempor√°neo del griego arcaico (hablado por los mic√©nicos y continuado despu√©s en los poemas hom√©ricos), el babilonio de Mesopotamia, o el egipcio de los Imperios Nuevo y Tard√≠o.

Por tanto disponemos de abundante informaci√≥n sobre el estado de lenguas en aquella √©poca, que eran sistemas aptos para una comunicaci√≥n precisa, dispon√≠an de abundante vocabulario, t√©rminos abstractos, construcciones de frase elaboradas, etc. El griego mic√©nico, por ejemplo, sin llegar a la complejidad del cl√°sico, era un instrumento de comunicaci√≥n perfectamente √ļtil para una sociedad desarrollada, y con unos cuantos a√Īadidos ser√≠a aprovechable incluso para nuestra civilizaci√≥n.

Aunque la Europa atlántica en la que se situarían presumiblemente los (pre)protovascos no alcanzaba el nivel tecnológico del oriente mediterráneo, las investigaciones arqueológicas han demostrado que las sociedades pirenaicas y de sus alrededores fueron mucho más complejas de lo que se pensaba hace unas décadas. La fachada atlántica constituyó durante la Edad de Bronce un vasto espacio de comercio e intercambios por vía marítima, desde las Islas Británicas al Guadalquivir, lo cual demuestra un cierto desarrollo socioeconómico. Es la época en la que se construyeron los abundantes crómlechs pirenaicos, de los que se deduce la existencia de una religión con elaborados rituales y tradiciones acerca del mundo espiritual.

Los modelos reconstruidos de protoindoeuropeo y protosemítico se retrotraen hasta el 3000 a.C. aproximadamente, dos milenios antes del supuesto preprotoeuskera, y hasta para estas lenguas hipotéticas utilizadas en sociedades con menor nivel tecnológico que el de los preprotovascos, podemos reconstruir un amplio vocabulario para comunicar conceptos complejos.

Por el contrario, en el caso del preprotoeuskera no conocemos pistas de c√≥mo se expresaban ideas tan cotidianas para gentes de aquellas √©pocas como espada, comercio, tratado, alianza, ley, castigo, delito, matrimonio, celebraci√≥n, cer√°mica, guerra, paz, venganza, honor, esta√Īo, cobre (ni siquiera la de metal en general), sacerdote, sacrificio, cr√≥mlech, ritual, oraci√≥n, maldici√≥n, embarcaci√≥n, dios, jefe, vasallaje, siervo, libre, artesano, orfebre, etc.

Una forma de garantizar la plausibilidad del modelo de (pre)protovasco reconstruido por Lakarra ser√≠a demostrar que al menos algunas de las ra√≠ces reconstruidas eran aptas para elaborar discursos acerca de nociones complejas: un tratado comercial, una oraci√≥n religiosa, una declaraci√≥n de leyes, la fabricaci√≥n de una herramienta de bronce… Las ra√≠ces, derivados y compuestos del protoindoeuropeo y protosem√≠tico presentan suficiente diversidad para ello, mientras que los preprotoeuskera y protoeuskera de Lakarra no cuentan ni siquiera con muchas pistas acerca de su gram√°tica, sintaxis, aspecto y tiempo del verbo, etc. En tales condiciones, mientras no se d√© explicaci√≥n al problema de c√≥mo expresaban los (pre)protovascos los conceptos habituales de la √©poca, la lengua reconstruida por el profesor de la UPV es inadmisible por su exagerado primitivismo.

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• Mi√©rcoles, Abril 24th, 2013

En el capítulo sexto se mencionan los cambios frecuentes que han ido sufriendo algunas de sus etimologías:

6. El modelo de reconstrucci√≥n de algunas palabras ha cambiado a veces radicalmente a lo largo de los a√Īos, lo cual revela gran inseguridad en las conclusiones as√≠ como una continua improvisaci√≥n

La andadura de la teor√≠a de la ra√≠z monosil√°bica se inici√≥ en 1995, y en estas casi dos d√©cadas de trabajo salta a la vista que se han producido grandes modificaciones sobre la marcha. Aunque el profesor de la UPV tiene la tendencia de presentarnos sus ideas como un modelo de reconstrucci√≥n exacto y fiable, lo cierto es que las dudas, rectificaciones y bandazos constantes han venido caracterizando su trabajo. Como explica el propio Lakarra, en cierta ocasi√≥n s√≥lo tres a√Īos despu√©s de presentar una serie de etimolog√≠as ya se vio obligado a reconocer algunos errores:

‚ÄúEn un trabajo en homenaje a de Rijk (Lakarra, 2002b) reun√≠ una serie de etimolog√≠as que en su mayor parte hab√≠an sido presentadas anteriormente y con las que todav√≠a me siento, en general, conforme. Junto a bases de reduplicaciones parciales (…), aislaba all√≠ formas como *gi, *la y *sa en gibel ¬ęh√≠gado, detr√°s¬Ľ, gizen ¬ęgrueso¬Ľ, lagun ¬ęcompa√Īero¬Ľ, labain ¬ęresbaladizo¬Ľ, sabel ¬ęvientre¬Ľ, samin ¬ędolor profundo¬Ľ, etc. Es con estas √ļltimas con las que no estoy ahora de acuerdo y considero que no deb√≠ presentar tales propuestas pues van contra el fundamento mismo del paradigma reconstructivo en el que estoy embarcado: la forma can√≥nica de la ra√≠z‚ÄĚ (Lakarra 2005: 427-428).

No es √©ste el √ļnico caso en el que el profesor experimenta cambios de opini√≥n. En 2009 en pleno discurso de entrada en Euskaltzaindia hizo derivar alu del lat√≠n ualuu, pero en 2011 rectifica y lo hace derivar por el contrario del tambi√©n latino aluu (Lakarra 2011: 104). M√°s radicales son las vacilaciones en otras etimolog√≠as, en las que se pasa de postular el origen en un pr√©stamo a derivar las palabras de un t√©rmino patrimonial antiguo, o las que suceden cuando, aun manteniendo su defensa de la antig√ľedad de una palabra, inventa nuevas etimolog√≠as a cu√°l m√°s imaginativa. Ejemplo paradigm√°tico de lo primero es el caso de ard(a)o ‚Äėvino‚Äô, para el que propuso inicialmente un origen castellano en ar√°ndano > ardano > ard(a)o, mientras que √ļltimamente considera que procede de una protoforma *e-da-ra-dan-o (Lakarra 2011: 23, 104), formada por ra√≠ces protovascas.

Ejemplo de la segunda forma de proceder es lo propuesto para ezker, que ahora, frente a lo dicho anteriormente, propone derivar de *her-tz-gu-ger. En sus propias palabras ¬ęLakarra (2002)-n *ez-ger proposatu nuen baina hori ezin liteke ongi izan, ezeztapena *eze baitzen¬Ľ (Lakarra 2011: 106). Nos sorprende mucho que la nueva propuesta del profesor de Gasteiz, que en teor√≠a deber√≠a ser m√°s perfecta y fiable, resulte ser m√°s rebuscada que la anterior y por tanto menos cre√≠ble.

En otras ocasiones la provisionalidad en sus reflexiones es tal, que el autor tiene que realizar matizaciones de ultimísima hora, estando el artículo a punto de imprimirse:

‚Äú87. Despues de entregado este trabajo a la imprenta caigo en la cuenta (cf. n. 79) que un *e-dazun (cf. e-n-zun ‚Äėoir‚Äô, con repercusion de -n-) es a *e-da-don > [> jagon‚Äėcuidar, vigilar‚Äô] como e-ra-bili‚Äėutilizar‚Äô a e-ra-n-zun ‚Äėcontestar‚Äô (mismo comentario que en e-n-zun); de ahi, por metatesis (cf. iduri‚Äė parecer‚Äô o ediren‚Äėencontrar‚Äôen Lakarra 2006c y 2007a), llegariamos a *ezadun > ezaun y solo luego de ah√≠ (no al reves) ezagun, con la -g- que soluciona el hiato tambien en nagusi ‚Äėmayor, amo‚Äô, bigun‚Äėdebil‚Äô, egarri ‚Äėsed, sediento‚Äô, igerri ‚Äėadivinar‚Äô, el jagon ya citado y en bastantes m√°s que quisiera estudiar en otro lugar (cf. Lakarra en prep.-1)‚ÄĚ (Lakarra 2008: 330).

Con tantas vacilaciones, nos preguntamos con el debido respeto si la expresi√≥n ¬ęguztiz desbideratua¬Ľ (Lakarra 2011: 108), que utiliza para definir su primera etimolog√≠a de itsaso, no podr√≠a ser aplicada a toda su teor√≠a.

Es natural que una teor√≠a en construcci√≥n sea un proceso en el cual se van modificando algunos puntos de vista con el tiempo. Lo malo es que los bandazos que ha dado estos a√Īos no parecen animarlo a defender sus ideas con mayor prudencia, y a la hora de criticar teor√≠as alternativas emplea su modelo de reconstrucci√≥n como si fuese una teor√≠a asentada.

Por ejemplo, el profesor de Gasteiz ha pretendido refutar las propuestas de investigadores de probada solvencia en el estudio del idioma ib√©rico, que identifican el ibero laur con el lau(r) vasco (Ferrer i Jan√©, Ordu√Īa Aznar). Seg√ļn Lakarra este parecido es simple casualidad, ya que lau(r) procede supuestamente de labur por medio de una evoluci√≥n *da-bur > labur > laur.

A√Īos antes hab√≠a defendido una evoluci√≥n completamente diferente desde *laC-ahur > laur, que el propio autor termina admitiendo como ‚Äúinjustificable‚ÄĚ (Lakarra 2010: 213-214). En este √ļltimo art√≠culo se puede observar en general un gran desorden de ideas, innumerables vacilaciones, arrepentimientos de etimolog√≠as anteriormente expuestas, deficiencias argumentativas, etc. Todo lo cual no impide al fil√≥logo vizca√≠no asegurar en sus conclusiones:

‚ÄúCreemos que nuestro trabajo muestra una vez m√°s la inverosimilitud de las hip√≥tesis vasco-ib√©ricas, entendidas bien como relaci√≥n gen√©tica entre ambas lenguas, bien como prestamos debidos a un contacto ling√ľ√≠stico significativo constatable entre ellas‚ÄĚ (Lakarra 2010: 191).

A nuestro juicio, consideramos criticable que Lakarra tenga el valor de afirmar que ha logrado refutar las interpretaciones de estudiosos que trabajan sobre fuentes epigráficas reales, en base a un artículo redactado de forma caótica, esgrimiendo hipótesis controvertidas y etimologías tan precarias que tuvieron que ser abandonadas un tiempo después de ser enunciadas.

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• S√°bado, Mayo 04th, 2013

“En este post hay la posibilidad de bajar el informe completo o tambi√©n de accecer a cada punto de dicho informe, para poder hacer una lectura mas pausada. Ha habido muchos comentarios (en la parte de euskera), aunque algunos est√°n en castellano.

Este informe ha sido enviado a varias entidades, entre ellas a Euskaltzaindia y a la Dirección de la UPV-EHU. Además, continuaremos dándo difusión a los informes de Roslyn M. Frank y Mari Pilar Alonso, que junto a éste, han iniciado un debate sosegado y profundo, necesario en estos momentos donde tenemos en juego la investigación del euskera en la próxima década.

Con este informe no queremos dar e entender, ni much√≠simo menos, que estamos en contra de todo el trabajo realizado por Joseba Lakarra. Tal como los miembros de la Comisi√≥n para el Esclarecimiento de Iru√Īa-Veleia de nuestra asociaci√≥n han dicho en sus muchas gestiones y se record√≥ en el I. Congreso Internacional de Iru√Īa-Veleia celebrado el pasado noviembre en Gasteiz:

‚ÄúNosotros hemos comentado m√°s de una vez el m√©rito de Lakarra. Y es que en estos 25 a√Īos, ha sido el √ļnico que ha intentado superar a Mitxelena. Y, aunque solo sea por haberlo intentado, hay que reconocerle el trabajo que ha hecho. Pero si todo aquello que ha creado queda sin valor, √©l deber√≠a haber sido el primero en reconocerlo y haber comenzado a trabajar por nuevos senderos y no, tal y como ha hecho, diciendo que son falsas y montando, junto a otros compa√Īeros de la Facultad de Letras, el montaje de la falsedad. Dicha actitud, cuando se realicen las dataciones, seguramente acabar√° con su prestigio y con todo su trabajo profesional.‚ÄĚ

Y no solo eso. El trabajo que ha realizado en la recopilación y difusión de textos antiguos no solo hay que agradecérselo, sino que hay que decir claro y alto que han sido una ayuda muy grande en la investigación del euskera.

Como es l√≥gico este informe tambi√©n se le ha enviado al Sr. Lakarra invit√°ndole a que nos diera su opini√≥n. Le hemos ofrecido sitio en esta web para que su respuesta tuviera la presencia adecuada.¬† Hicimos lo mismo en el I. Congreso Internacional de Iru√Īa-Veleia donde invitamos a N√ļ√Īez, Gorrochategui y Lakarra a que nos dieran sus puntos de vista. Por desgracia no participaron y tuvimos que resumir nosotros/as sus informes.

Se√Īoras y se√Īores, esta abierto el debate sobre la teor√≠a del protoeuskera de Lakarra:

1. Informe completo: Joseba Lakarra a examen

2. Informe por partes:

0. Muy importante: informe que pone en tela de juicio el protoeuskera de Lakarra

1. La teoría de raíz monosilábica es demasiado atrevida

3. Falta el correspondiente proceso de revisión crítica

3. Solamente reconstrucciones teóricas

4. Constante autocitación

5. Falta de sistematización

6. Cambios frecuentes en sus etimologías

7. Uso excesivo del comparativismo metodológico

8. No resulta coherente con el estado de la lengua de hace 3 milenios

9. La teoría de raíz monosílaba tiene serias deficiencias

10. No toma en cuenta las vaciaciones dialectales

11. No da importancia a la toponimia aquitana

12. Algunas evoluciones propuestas son insólitas

13. Algunas etimologías incurren en serios anacronismos

14. Rompe el principio de la regularidad

15. No toma en cuenta la cultura vasca

16. No interpreta siempre las palabras correctamente

17. No ayuda en la reconstrucción de la onomástica aquitana

18. Peligro de pensamiento √ļnico

19. Conclusiones y bibliografia

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• Viernes, Septiembre 28th, 2012

En su blog Europa Indigena, Gillermo Piquero habla de la historia del euskera, mencionando diferentes autores: Mujika, Venneman, Oppenhaimer, Arnaiz…

Sobre el antiguo origen del euskera

“La mayor parte de los ling√ľistas est√°n de acuerdo en afirmar que el euskera es la lengua viva m√°s antigua de Europa Occidental. Su antig√ľedad se remonta como m√≠nimo a tiempos neol√≠ticos, aunque algunas evidencias ling√ľ√≠sticas demuestran que su origen puede estar mucho m√°s atr√°s.

As√≠ por ejemplo, la ra√≠z ‚Äúhaitz‚ÄĚ (piedra) est√° presente en el nombre de varias herramientas que desde tiempo inmemorial la humanidad ha conocido fabricadas en metal, pero que los vascos aun siguen denominando como si fueran √ļtiles paleol√≠ticos: Aizkora (hacha), aizto (cuchillo), aitzurra (azada) o zulakaitz (punz√≥n).

Otro vocablo antiqu√≠simo es la ra√≠z ‚Äúur‚ÄĚ, que hoy traducimos como agua, pero que en su origen (y como apunta el ling√ľista Imanol M√ļjica) pudo significar materia viva. As√≠, con la raiz ‚Äúur‚ÄĚ se forman ‚Äúlur‚ÄĚ (tierra), ‚Äúelur‚ÄĚ (nieve), ‚Äúzur‚ÄĚ (madera), ‚Äúhaur‚ÄĚ (ni√Īo), ‚Äúhezur‚ÄĚ (hueso), ‚Äúeuri‚ÄĚ (lluvia)‚Ķ

Tambi√©n es muy antigua la ra√≠z onomatop√©yica ‚Äúiz‚ÄĚ que significa energ√≠a o luz, de la cual derivan, ‚Äúizar‚ÄĚ (estrella) izan (verbo: ser), ‚Äúizadi‚ÄĚ (naturaleza), izaki (criatura viviente), izpiritu (espiritu), izaera (car√°cter, modo de ser), izorra (embarazada), izotz (hielo: literalmente energ√≠a fr√≠a).

√Čstas, y otras muchas evidencias, han llevado a afirmar a numerosos ling√ľistas e historiadores que la lengua vasca puede considerarse heredera directa de la lengua que hablaban las gentes que habitaron hace 15.000 a√Īos las cuevas de Altamira, Ekain o Lascaux durante la √ļltima glaciaci√≥n.”

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• Martes, Abril 30th, 2013

En el capítulo 15.  se comenta que algunas propuestas van frontalmente contra la cultura, historia y el genio del idioma:

15. Algunas propuestas chocan frontalmente con la cultura vasca, la historia y hasta con el genio del idioma

Deteng√°monos un momento en la etimolog√≠a de ogi ‚Äėpan‚Äô. Seg√ļn el profesor esta palabra viene de hor ‚Äėperro‚Äô y el sufijo -gi mediante un proceso *hor-gi > *hohgi > *ohgi > ogi (Lakarra 2011: 110). Como apoyo a sus hip√≥tesis cita el refr√°n de fines del siglo XVI Ogiagaz ura, oragaz eroen elikatura ‚Äėpan y agua, alimento de los locos y el perro‚Äô.

El estudioso no parece entender que se trata de una expresi√≥n jocosa, en la que en ning√ļn caso se enuncia que el pan a secas sea el alimento por excelencia de los perros, sino por el contrario se enuncia que a los seres trastornados o subordinados por la sociedad se les condena una alimentaci√≥n deficiente, que no se tienen muchas contemplaciones con ellos. No existe ninguna sociedad donde el pan haya sido considerado alimento por excelencia de los perros, sino que desde siempre se ha tomado como el alimento b√°sico del ser humano.

Es inconcebible que los vascos antiguos definieran al pan como alimento perruno, cuando precisamente existe el dicho popular Ogiaren gastatzea bekat√ľ da (Azkue 1935: 254). Por otra parte, si analizamos en profundidad la etimolog√≠a de Lakarra a nivel filol√≥gico, a√ļn resulta m√°s inaceptable. Seg√ļn el autor ese -gi procede de un antiguo prefijo gi- que significaba ‚Äėmateria, trozo, carne‚Äô, que se convirti√≥ en sufijo evolucionando hasta -ki (Lakarra 2011: 77). El caso es que este √ļltimo cuando se a√Īade a un animal manifiesta un sentido concreto: con eper da lugar a eperki ‚Äėcarne de perdiz‚Äô, txerriki es ‚Äėcarne de cerdo‚Äô, oilaki ‚Äėcarne de gallina‚Äô, y xakurki ‚Äėcarne de perro‚Äô. Seg√ļn este modelo, *horgi habr√≠a significado para los vascos arcaicos, protovascos o preprotovascos algo as√≠ como ‚Äėcarne de perro‚Äô. A menos que nuestros antepasados adulterasen los panes con restos de animales, ponemos en seria duda que se pudiese inventar semejante expresi√≥n para definir al pan.

Hay muchos m√°s aspectos en los que la propuesta se demuestra muy poco cre√≠ble. El DGV cita la existencia de citas de (h)or en las que se presenta una -a constitutiva, por lo que parece que la forma primitiva fue (h)ora. Es posible por tanto que la palabra surgiera como deverbativo de oratu ‚Äėmorder‚Äô[1], como una ra√≠z extra√≠da del verbo, siguiendo un proceso oretu/oratu ‚Äėhacer masa, hacer presa‚Äô (cf. *lohi-tu ‚Äėcoger cuerpo‚Äô > lotu ‚Äėatar‚Äô, ‚Äėsujetar‚Äô, ‚Äėagarrar‚Äô) > (g)oratu ‚Äėagarrar‚Äô, ‚Äėasir‚Äô, ‚Äėmorder‚Äô > ora- ‚Äėmordedor‚Äô, ‚Äėque muerde‚Äô > (h)ora/(h)or ‚Äėperro‚Äô.

Si as√≠ fuera, dado que el sufijo -tu, seg√ļn la opini√≥n m√°s generalizada, procede del supino latino, no podr√≠amos aceptar la existencia de hor(a) para √©pocas anteriores a la romanizaci√≥n, ni en el preprotoeuskera, el protoeuskera ni aun siquiera en el euskera arcaico. En este sentido ignoramos en qu√© marco cronol√≥gico clasifica Lakarra la formaci√≥n de *horgi, ya que como de costumbre no indica nada al respecto.

El DGV indica que ogi en los dialectos septentrionales presenta la acepci√≥n de ‚Äėtrigo‚Äô, ‚Äėcampo de trigo‚Äô. Desde nuestro punto de vista consideramos que habr√≠a que investigar primero si no fue √©ste el significado original de la palabra, ya que la evoluci√≥n sem√°ntica desde ‚Äėtrigo‚Äô a ‚Äėpan‚Äô es mucho m√°s razonable que la que se propone desde ‚Äėcarne de perro‚Äô. El mismo diccionario aporta la palabra ogitza ‚Äėmont√≥n de granos de trigo‚Äô, seg√ļn Azkue propia de Bazt√°n y Roncal. En nuestras indagaciones hemos podido encontrar un caser√≠o Ogitza en Elorrio, que existe como poco desde 1515 (Bidart 2006: 95), en el que exist√≠a un importante molino. Suponemos que esto ser√≠a una prueba contundente de que al principio ogi tambi√©n signific√≥ ‚Äėtrigo‚Äô en el extremo occidental, pues el caser√≠o recibir√≠a su nombre de los montones de cereal almacenados para la molienda.

No pretendemos dictar a nadie cuál debe ser la etimología correcta para ogi, ni mucho menos queremos jugar a ser mejores filólogos que los profesores de Gasteiz. Solamente tratamos de resaltar las graves deficiencias de la propuesta de Lakarra (que hace poco caso a infinidad de aspectos cruciales), recordando que existen vías alternativas que merecen ser estudiadas. Si no tomamos en consideración todos los datos que nos pueden ayudar a reconstruir la historia de cada palabra, de nada sirven las buenas intenciones vertidas en la memoria del proyecto Monumenta Linguae Vasconum acerca de la profesionalidad, toma en consideración de todas las variantes dialectales, periodización de la lengua, etc.


[1] Para oratu el profesor vizcaíno propone su derivación desde el castellano coger (Lakarra 2009b: 44), lo cual no pasa de ser otra etimología insólita y poco creíble.

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• Lunes, Mayo 27th, 2013

En este tercer post Jaime Mart√≠n propone una peque√Īa lista de palabras relacionadas, con su correspondiente propuesta de evoluci√≥n.

As√≠ mismo, para poder entender mejor esa evoluci√≥n, ha a√Īadido previamente unas notas sobre la pronunciaci√≥n del dog√≥n.

Antes de dar diez ejemplos de cada apartado, hace unas breves aclaraciones:

signo :                               indica:

`     sobre vocal               tono bajo

¬ī¬†¬†¬†¬†sobre vocal¬†¬†¬†¬†¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† tono alto

:     después de vocal    vocal larga

ê      vocal anterior de tercer grado de abertura

√ī¬†¬†¬†¬†vocal posterior de tercer grado de abertura

>    después de una forma       evoluciona a

*     antes de una forma            posible reconstrucción

Primera lista de palabras relacionadas:

a)  I: La forma dogon es más antigua que la vasca.

Dogón       Euskera Significado     Propuesta evolutiva

yêlê              el(du)        venir, llegar       >* (y)ele > * el(e) > el

tondoy        ontzi         vasija, recipiente  >* (t)ondoy >* ond(o)y > ontzi

vàda             eda(tu)     extender              >* (v)ada > eda ( por disimilación )

ápala            afal(du)    cenar                    >* afala >* afal(a) > afal

nendyo       entzun      oír                          >* endyon >* endyun > entzun

gêlegêle      girgil         cascabel               >* girigili >* gir(i)gili >* girgil(i) > girgil

và:ru            aro            tiempo, momento >* (v)aru  >* aru > aro

mondyu      motz        feo                            >* mo(n)dyu >* motzu > motz

ársêgê     (h)aragi carne                >* ar(s)ege >* arege >* arage (asimilación ) > aragi

youyou       oihu        grito                          >* (y)ouyou >* o(u)you > ohiu

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