Aukeratutako atala ◊ Joseba Lakarra ◊

• Jueves, Abril 18th, 2013

En el tercer capítulo se comenta que hace demasiadas reconstruciones teóricas en contra del resto de investigadores:

3. La metodología de Lakarra se limita a reconstrucciones teóricas, sin explorar apenas fuentes reales

Los Coloquios sobre Lenguas y Culturas Paleohisp√°nicas son una serie de congresos que se vienen realizando desde hace d√©cadas en Espa√Īa y Portugal, en los que estudiosos del m√°s alto nivel internacional debaten y exponen sus investigaciones acerca de las lenguas prehist√≥ricas de la Pen√≠nsula.

En su calidad de catedr√°tico de lengua vasca, el profesor Lakarra ha participado en ellos regularmente durante los √ļltimos a√Īos. Llama la atenci√≥n que mientras el resto de investigadores se centran en el an√°lisis de textos o fragmentos epigr√°ficos, toponimia antigua e investigaciones arqueol√≥gicas, Lakarra se aparte del uso general y se centre casi en exclusiva en ra√≠ces hipot√©ticas creadas por √©l mismo.

La situación se repite también en congresos realizados dentro de Euskal Herria, entre los que podemos citar como ejemplo el de 2008 titulado Pirinioetako hizkuntzak: lehena eta oraina, publicado por Euskaltzaindia en forma de libro. Mientras que el resto de autores trabajaron sobre fuentes de información reales, el profesor repasó por enésima vez sus repetidas ideas.

El título de su informe es significativo: Aitzineuskararen berreraiketaz: egindakoaz eta eginkizunez. Reconstrucción exclusivamente teórica de la lengua, con lo que implica de correr el riesgo de perderse en hipótesis sin base científica.

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• Mi√©rcoles, Abril 17th, 2013

En el segundo capítulo se habla sobre la necesaria revisión crítica que se debe hacer a toda teoría:

2. La novedad y peculiaridades de la propuesta no han permitido que se realice todavía el correspondiente proceso de revisión crítica

Seg√ļn los criterios al uso en el mundo cient√≠fico, cualquier teor√≠a, por sugestiva que sea, debe sufrir un proceso de contrastaci√≥n con datos llegados de fuentes diversas. Para que un hecho sea aceptado como real, es necesario que pueda reproducirse por parte de investigadores independientes, quienes desde sus posiciones particulares deben llegar a los mismos resultados. En las ciencias emp√≠ricas esto se lleva a cabo mediante la realizaci√≥n de experimentos. Si un equipo de investigadores logra reproducir el mismo ensayo que otros situados a distancia realizaron anteriormente, se admite la realidad del fen√≥meno a demostrar.

En el caso de la investigaci√≥n filol√≥gica, no pudi√©ndose llevar a cabo experimentos pr√°cticos, la √ļnica forma de verificar la bondad de una teor√≠a reside en el di√°logo y la cr√≠tica por parte de autores que trabajen en diversas l√≠neas de investigaci√≥n. Si otros analistas llegasen por v√≠as alternativas a las mismas conclusiones que Lakarra, o si hubiese un consenso generalizado entre los investigadores de alto nivel, podr√≠amos empezar a admitir la fiabilidad de su teor√≠a, pero mientras no sea as√≠, su modelo te√≥rico deber√° revisarse o someterse a constante debate cient√≠fico. No hacerlo supone correr el riesgo de dar por v√°lidas teor√≠as alejadas de la realidad.

Si el equipo de Lakarra se escudase en su defensa argumentando que la materia exige conocimientos muy profundos de filolog√≠a vasca, y que a nivel internacional √ļnicamente √©l y su equipo disponen de tales conocimientos, esto implicar√≠a autom√°ticamente la imposibilidad de someter su teor√≠a a un proceso de revisi√≥n. Por tanto, ya solamente por cuestiones metodol√≥gicas, ning√ļn cient√≠fico serio podr√≠a admitirla como v√°lida. Es verdad que la situaci√≥n del euskera como lengua minorizada ha provocado que el mundo filol√≥gico vasco sea peque√Īo en comparaci√≥n a los del entorno, y esto supone que el volumen de especialistas suficientemente competentes en la materia sea reducido. Por eso entendemos que el proceso de cr√≠tica a la obra del profesor de la UPV puede ser lento, ya que se tiene que hacer por parte de personas capacitadas. No obstante, Lakarra y su equipo no pueden aprovechar esta situaci√≥n de escasez de especialistas, como si la aparente ausencia de cr√≠ticas de enjundia fuera un espaldarazo a sus postulados.

Al contrario, est√°n obligados a reconocer que, atendiendo a los par√°metros del m√©todo cient√≠fico, mientras sus ideas no puedan ser contrastadas por analistas independientes, las reconstrucciones del protoeuskera y preprotoeuskera deben considerarse hip√≥tesis y conjeturas no probadas. Como se suele decir en el lenguaje del derecho: ‚ÄúTestis unus, testis nullus‚ÄĚ. Si no existen varios testigos de un mismo hecho, no tenemos manera de comprobar la fiabilidad de una declaraci√≥n, por lo que el testimonio de una √ļnica fuente, aunque sea prestigiosa, no puede admitirse como indiscutible.

Lo m√°s parecido hasta el momento a una contrastaci√≥n con otros autores y de comprobaci√≥n de si se puede llegar a las mismas conclusiones desde trabajos independientes, podr√≠a ser el papel que se le concede a la teor√≠a de la ra√≠z monosil√°bica en los otros dos grandes proyectos de diccionarios etimol√≥gicos de los √ļltimos a√Īos: el del desaparecido investigador norteamericano Larry Trask, y el del franc√©s Michel Morvan, este √ļltimo con el asesoramiento del profesor em√©rito de la universidad de Burdeos y acad√©mico de honor de Euskaltzaindia Jean-Baptiste Orpustan.

En el primer caso, nos llama la atenci√≥n que a pesar de que en el momento del fallecimiento de Trask se encontraba ya muy desarrollada la teor√≠a de la ra√≠z monosil√°bica, y que incluso ambos investigadores hab√≠an colaborado en obras colectivas, el ling√ľista norteamericano no incorporase en su diccionario etimol√≥gico ni una sola de las propuestas de Lakarra. La √ļnica aparici√≥n del profesor de la UPV se produce al principio, intercalado en una larga lista de personas dedicadas a la investigaci√≥n de la lengua, sin a√Īadir nada m√°s. Trask prefiri√≥ en todo momento mantenerse dentro de la prudencia, manejando como referencia b√°sica la obra de Koldo Mitxelena.

En el segundo caso, Morvan no sólo rechaza frontalmente las etimologías de Lakarra, sino que vierte algunas de las críticas más duras conocidas hasta ahora, utilizándose los crudos calificativos de arriesgadas, extravagantes, absurdas, e incluso el de monstruosas:

‚ÄúEt si en plus, √† partir de cette r√®gle, certes valable, on extrapole de fa√ßon hasardeuse et syst√©matique des reconstructions comme celles de J. A. Lakarra du type ihintz “jonchaie” < *inintz < *ninintz avec redoublement ou ohol “planche” < *onol < *nonol, on obtient des formes √©tranges qui font du proto-basque une langue quelque peu infantile proche de la lallation ou du babillage, surtout si l’on applique le redoublement (qui existe certes comme pour gogor “dur” qui est clairement attest√© en m√™me temps que gor “dur, sourd” dans le lexique) √† d’autres termes en dehors m√™me de la r√®gle du -n- intervocalique: adar “corne” < *dadar, odol “sang” <*dodol, etc. Prudence! Attention au biais m√©thodologique. Ces solutions paraissent bien on√©reuses. Il ne suffit pas de para√ģtre “scientifique” et offrir des restitutions qui sont attirantes et satisfaisantes pour l’esprit. En refusant que le basque soit apparent√© √† d’autres langues et en le maintenant uniquement en situation de se regarder le nombril on risque d’arriver √† des reconstructions extravagantes. (…) En revanche il est bien hasardeux et imprudent d’affirmer comme le fait J. A. Lakarra que arraultze “oeuf” n’a pas de rapport avec erron “pondre” (au contraire il en a bien un comme le prouve sa variante arrontze!) ou de proposer pour urde “porc” une forme romane turpe/*durpe devenue subitement *burde (sic), pour hagin “dent” un emprunt √† une forme latine caninu (sic), pour belar “herbe” le roman hierba (sic), pour aiher “penchant” le gascon cranhe “craindre” (sic), pour aulki “si√®ge” un prototype *abedul-gi (sic), que ezkabia est un compos√© de hatz et scabia alors qu’il s’agit seulement du latin scabia et je passe sur bien d’autres invraisemblances qui cr√©ent des monstres comme ibai “fleuve, rivi√®re” qui viendrait de *hur-ban-i “eau coup√©e”(sic) alors qu’on a seulement bai dans la toponymie ancienne (Baigorri, Bayonne, etc.), ou arraultza “oeuf” de *e-da-ra-dul-tza (sic), ezker “gauche” de *hertz-gu(n)-ger (sic), etc. L. Michelena qui avait pourtant montr√© des voies int√©ressantes pour le proto-basque doit se retourner dans sa tombe au vu de ces reconstructions excessives, voire carr√©ment absurdes. J.A. Lakarra est donc plut√īt malvenu de critiquer mes comparaisons du basque avec des langues non-indoeurop√©ennes, lointaines ou non. En fait l’anti-comparatisme aboutit √† chercher √† tout prix des reconstructions internes ou des emprunts, fussent-ils absurdes‚ÄĚ (Morvan, Diccionario etimol√≥gico vasco).

Michel Morvan es un estudioso que ha publicado gran cantidad de art√≠culos en la revista de la Academia Euskera, as√≠ como en Fontes Linguae Vasconum, Oihenart, etc. Tambi√©n ha participado en jornadas de onom√°stica y toponimia organizadas por Euskaltzaindia. Por su especial relaci√≥n con el tema queremos destacar la minuciosa cr√≠tica que realiz√≥ al diccionario etimol√≥gico de Manuel Agud y Antonio Tovar, publicada en Euskera desde 1992 a 1999. Independientemente de la validez de las propuestas etimol√≥gicas de Morvan, que deben someterse tambi√©n a un proceso de revisi√≥n, consideramos muy inquietante que un ling√ľista tan especializado en la materia se exprese en t√©rminos tan contundentes, y para muchos provoca que se alberguen serias dudas acerca del rigor cient√≠fico de la obra de Lakarra.

Por ello, la teor√≠a de la ra√≠z monosil√°bica deber√≠a someterse como m√≠nimo a alg√ļn proceso de supervisi√≥n, y m√°s cuando las creaciones del profesor vizca√≠no se han venido publicando en revistas en las que, o bien es miembro de su consejo de redacci√≥n o de asesoramiento (Fontes Linguae Vasconum, Oihenart, etc), o bien lo son colaboradores √≠ntimos suyos, por no hablar del caso de ASJU, su medio m√°s asiduamente utilizado, del que es director y editor desde hace m√°s de dos d√©cadas, lo cual lo coloca al abrigo de la labor revisora de comit√©s independientes.

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• Martes, Abril 16th, 2013

En el primer capítulo se habla sobre la teoría de la raíz monosílabica de Lakarra:

1. La teor√≠a del (pre)protovasco de Lakarra, conocida tambi√©n como la de la ¬ęra√≠z monosil√°bica¬Ľ, resulta con los conocimientos actuales demasiado atrevida

Seg√ļn propone el profesor de la UPV, sus investigaciones permiten conocer el estado de la lengua vasca y su evoluci√≥n a lo largo del primer milenio a.C. Se postula un modelo de evoluci√≥n diacr√≥nica preprotovasco (muy anterior al a√Īo 500 a.C.) > protovasco (anterior a la romanizaci√≥n) > euskera arcaico (la lengua de la onom√°stica aquitana). En su favor se han formulado leyes fon√©ticas, procesos de gramaticalizaci√≥n, esquemas de construcci√≥n de palabras, y en general muchos otros aspectos.

Por nuestra parte discrepamos que algo así sea posible con los conocimientos de que dispone la comunidad científica en este momento. Los trabajos realizados hasta ahora no han podido resolver decenas de preguntas acerca del euskera arcaico o aquitano, y las líneas de investigación se han limitado al estudio de raíces y sufijos. Los hallazgos de palabras vascas antiguas se reducen a la antroponimia y teonimia, siendo gran parte de sus componentes de interpretación opaca, por lo que no es posible establecer con seguridad una morfología del idioma para la época que discurre entre los siglos I y IV d.C.

El sistema verbal, por ejemplo, permanece en la total oscuridad. Carecemos también de datos esenciales acerca de la evolución del euskera durante la mayor parte de la Edad Media, periodo para el cual sólo contamos con la ayuda de la toponimia y onomástica que, aun teniendo gran utilidad, no aportan todos los datos que serían deseables. A nuestro juicio resulta sorprendente que con tan pobrísima información el profesor Lakarra y sus colaboradores crean conocer con precisión el estado del idioma hace tres milenios. La defensa de una serie de reconstrucciones que no tienen el apoyo de textos reales, sino que se basan en exclusiva en estimaciones teóricas, esgrimidas como si fueran un modelo fiable, no nos parece una forma sensata de proceder.

En tales condiciones, cualquier propuesta de descripci√≥n de la lengua para √©pocas anteriores a la romana, en las que se carece de textos escritos, s√≥lo puede considerarse como una teor√≠a sumamente arriesgada. Desconocemos cu√°l ser√° la marcha de la filolog√≠a vasca en el futuro, y se debe tener en cuenta la posibilidad de que descubrimientos arqueol√≥gicos no previstos o incluso nuevos m√©todos de an√°lisis de la lengua, alteren la visi√≥n que tenemos en este momento acerca de los or√≠genes del euskera[1]. La actitud prudente de Larry Trask en su diccionario etimol√≥gico de etiquetar la mayor√≠a de las palabras de etimolog√≠a compleja bajo el r√≥tulo OUO (Of Unknown Origin) ‚Äėde origen desconocido‚Äô, es con mucho la posici√≥n m√°s razonable a seguir, aunque a algunos les pueda resultar frustrante. La ciencia se basa en pruebas y certezas, no en hip√≥tesis todav√≠a sin probar.


[1] El propio Lakarra se ve obligado a reconocer en una de sus obras que: ¬ęPuede suceder, incluso, que haya quien -provisto de una teor√≠a m√°s productiva y explicativa de los datos allegados y de otros- fulmine minuciosamente todo el an√°lisis aqu√≠ hilvanado desde la primera a la √ļltima l√≠nea;¬Ľ (Lakarra 2008: 330).

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• S√°bado, Abril 13th, 2013

El grupo de Investigación de Euskeraren Jatorria ha preparado un informe que recoge numeros argumentos donde se pone en tela de juicio el protoeuskera de Lakarra.

Con éste informe son ya tres los informes que van en esta dirección:

Roslyn M. Frank: Repasando a Joseba Lakarra

Mari Pilar Alonso: Una  objección a la reconstrucción del protovasco de Lakarra

Este nuevo informe lo vamos a ir publicando por capítulos para poder dar a conocer mejor cada punto.

Es necesario recordar que Euskaltzaindia encarg√≥ a Joseba Lakarra la elaboraci√≥n del Diccionario Etimol√≥tico e Hist√≥rico (Hiztegi Etimologiko eta Historikoa) en el a√Īo 2009, justo despu√©s de su actitud totalmente contraria a la ciencia cuando denegaron a Eliseo Gil la posiblidad de hacer las dataciones y catas contraladas que solicit√≥ Eliseo y que eran imprescindibles para comprobar la veracidad o falsedad de los grafitos de Iru√Īa-Veleia.

Si Euskaltzaindia realiza este importante diccionario en base a la teoría de Lakarra, en lugar de lograr avances significativos hay una gran posibilidad de retrasar el estudio del origen de nuestro idioma, tal como se podrá comprobar al leer este informe.

JOSEBA LAKARRA A EXAMEN
Sobre el Diccionario Histórico y Etimológico Vasco
0. Introducción

Entre los diversos proyectos en los que trabaja Euskaltzaindia desde hace tiempo, uno de los m√°s importantes, a√ļn en preparaci√≥n, es el que tiene por objetivo elaborar un diccionario etimol√≥gico de la lengua vasca. Hablamos de una obra largamente demandada por todo el mundo euskaltzale, ya que los estudios etimol√≥gicos son esenciales en las investigaciones acerca del origen del idioma, y por el momento no disponemos de una obra construida en base a los criterios de m√°xima calidad y rigor cient√≠fico que se exigen en la actualidad.

La Academia ha realizado hasta el momento trabajos excepcionales en el campo de la lexicografía. Consideramos que tanto el Diccionario General vasco-Orotariko Euskal Hiztegia, dirigido primero por Koldo Mitxelena y después por Ibon Sarasola, como el Euskararen Herri Hizkeren Atlasa, coordinado por Adolfo Arejita y todavía en realización, son productos de calidad sobresaliente, que han supuesto grandes avances para los estudios filológicos vascos. La solvencia de estos autores para llevar adelante sus respectivos proyectos está fuera de toda duda y sólo nos cabe felicitar a la Academia por impulsar tan magníficas creaciones. Lamentablemente no podemos decir lo mismo de Joseba Lakarra Andrinua y su equipo, al mando del proyecto Euskal Hiztegi Historiko eta Etimologikoa.

La intenci√≥n de crear un gran diccionario etimol√≥gico del euskera se enmarca en un proyecto de mayor envergadura, en el que se encuentra embarcado buena parte del equipo filol√≥gico de la UPV. Por nuestro lado aplaudimos sinceramente el esfuerzo que se est√° realizando en la b√ļsqueda y edici√≥n cuidada de textos antiguos vascos, revisi√≥n de las fuentes l√©xicas, investigaci√≥n sobre los dialectos, etc. La preocupaci√≥n que queremos exponer se centra en el campo de la reconstrucci√≥n del idioma y las propuestas etimol√≥gicas, a nuestro juicio conducido desde criterios muy discutibles.

Aparte de lo que se puede deducir de la obra de Lakarra en general, hemos revisado las líneas maestras del proyecto de diccionario etimológico resumidas en la dirección web:

http://www.ehu.es/monumenta/pdf/proiektuak/Monumenta%20III-Memoria.pdf

Dado que se trata de un escrito dirigido a justificar la petici√≥n de fondos p√ļblicos por parte del equipo, el texto rebosa de buenas intenciones, llamamientos al rigor cient√≠fico, defensa de su competencia en la materia, etc. Entre todo ello, se anuncia que el futuro diccionario etimol√≥gico partir√° en cada entrada de las etimolog√≠as propuestas en su d√≠a por Koldo Mitxelena, si las hay, con breves referencias al diccionario de Manuel Agud y Antonio Tovar, a lo que seguir√°n lo que el redactor del texto denomina ‚Äúpropuestas propias‚ÄĚ. Revisando el pdf, en varios momentos del texto, a veces de forma sutil, a veces de manera m√°s abierta, se despliega un panorama de hechos consumados, donde se nos pretende vender el modelo de reconstrucci√≥n del profesor Lakarra como si estuviera ya asentado, probado y confirmado, hasta el punto de presentarse como el obligado camino a seguir por la filolog√≠a vasca en el futuro.

No se ahorran críticas hacia todas las líneas de investigación alternativas a este modelo (hasta el punto de alcanzar a autores consagrados como Trask o Tovar), autoproclamándose poco menos que como la perfección en cuanto a ciencia filológica frente al resto de investigadores, todos supuestamente errados por unas causas u otras. Dado el tono general del escrito, el lector puede verse inclinado a deducir que la mayor parte de lo hecho hasta ahora en filología vasca no sirve para nada, y que por fortuna el equipo de Lakarra ha aparecido justo cuando más se los necesitaba, para crear una ciencia filológica que por fin es infalible. Significativas son las siguientes palabras, cuyo mensaje básico se repite a lo largo de todo el texto:

‚ÄúLas potencialidades de un an√°lisis como el que Lakarra ha aplicado y se propone completar en lo venidero extendi√©ndolo al conjunto de la preh¬™ de la lengua son enormes (…). B√°sicamente, se han obtenido pruebas s√≥lidas del car√°cter compuesto o derivado de t√©rminos inanalizables (gizon, lagun, hortz, etc.) para la teor√≠a anterior, de procedencia ‚Äúalien√≠gena‚ÄĚ (en terminolog√≠a unamuniana) de zemai o abagadaune, etc. y, lo que es m√°s interesante, de caracter√≠sticas de la antigua gram√°tica no conservadas por la lengua hist√≥rica: a) prefijos, tanto en el V como en el SN (sa-, la-, gi- en √©ste, da- en V) o b) reduplicaciones en el SN (gogor, adar, zezen) y en las formas no conjugadas del V (ahal, ahan-tz-i, etc.).

El estudio de los esquemas radicales y de sus variaciones y evoluciones desde el protov. m√°s antiguo nos lleva a elaborar una reconstrucci√≥n m√°s rigurosa de la evoluci√≥n del l√©xico, la morfolog√≠a y la fonolog√≠a vascas (menos de la casi virgen sintaxis diacr√≥nica), as√≠ como a definir una serie de criterios etimol√≥gicos formales, basados en tales estructuras que completan y dirigen el an√°lisis de la h¬™ individual de las voces: nos referimos a criterios fonot√°cticos como la presencia de ciertas combinaciones de segmentos, la distribuci√≥n dialectal y diacr√≥nica de las ra√≠ces, los porcentajes de pr√©stamos, compuestos y derivados, de onomatopeyas y fonosimbolismos y (en particular) de etimolog√≠as desconocidas correspondientes al modelo radical de la voz analizada en cada caso. Tales novedades de la reconstrucci√≥n interna deben coadyuvar a que los proyectos en torno al los dic. hist√≥rico-etimol√≥gico que ha emprendido el grupo dispongan unas bases mucho m√°s s√≥lidas que antes‚ÄĚ (Monumenta 2011: 6).

Siempre desde nuestra humilde posición de observadores externos, contemplamos con gran preocupación la evolución de los trabajos del profesor Lakarra, que no consideramos tan fiables como nos quiere hacer creer. No se conoce en toda la historia humana un solo caso en el que un científico o equipo de especialistas hayan podido desarrollar de buenas a primeras una teoría perfecta. Lo habitual ha sido que cada personalidad destacada haya enunciado una mezcla de buenas ideas junto con errores que se detectan al cabo de un tiempo (a veces mucho tiempo), de modo que por cuestión de simple prudencia científica sería exigible que Lakarra emplease un tono menos vehemente en sus afirmaciones. Y más cuando repasando sus producciones, no creemos que existan tantos motivos para la autosatisfacción, por lo que nos proponemos realizar una serie de observaciones críticas.

Aunque el eje central de nuestro informe ser√° el estudio de los muchos puntos oscuros de la ¬ęteor√≠a de la ra√≠z monosil√°bica¬Ľ, queremos presentarlo tambi√©n como una reflexi√≥n general acerca del estado de algunos aspectos de la filolog√≠a vasca que requieren urgente revisi√≥n. Por af√°n de brevedad, no repasaremos una por una las etimolog√≠as del profesor de Gasteiz, ni sus presupuestos te√≥ricos, merecedores de una cr√≠tica minuciosa en su conjunto, sino que hemos seleccionado algunos aspectos especialmente llamativos.

Para elaborar el informe hemos utilizado como referencia los textos de m√°s larga extensi√≥n que ha venido publicando el profesor vizca√≠no durante la √ļltima d√©cada, en los que desarrolla con mayor detalle su teor√≠a. Aunque hemos intentado componer un an√°lisis lo m√°s equilibrado y justo posible, rogamos disculpas de antemano si en alg√ļn momento no hemos interpretado correctamente las ideas de Lakarra, hemos omitido alg√ļn dato importante (lo cual ser√≠a un fallo involuntario), o no hemos acertado con las palabras ni los conceptos precisos para exponer nuestra tesis. De ninguna manera queremos da√Īar inmerecidamente el buen nombre de este especialista, sino realizar lo que consideramos una cr√≠tica honrada, justa y equilibrada, con el √ļnico objetivo de beneficiar a la investigaci√≥n presente y futura sobre los or√≠genes del euskera.

Veamos a continuación los principales puntos que consideramos discutibles.

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